domingo, 29 de abril de 2012
MUERTE DE UN POETA...
Ayer volví a la casa de mi buen amigo y no pude evitar que el llanto brotase en mis ojos... Querido amigo, te amo con toda mi alma...
Bendito amigo de luz
que iluminando mi camino
me hiciste llegar hasta el Amor
Bendito amigo de luz
que desde la bondad de tu alma
me regalaste el poder gritar mis sentimientos
Bendito amigo de luz
generoso con tu tiempo y cariño
a quien tantísimo debe mi alma
Bendito amigo de luz
cuyo hermoso recuerdo
abruma mis ojos en lágrimas
Volví hoy a tu casa
a tus gentes
a tu jardín
Volví hoy a contemplar
paredes, macetas, tu mesa
huérfanas de tí
Volví hoy a contemplar
tu silla tan vacía sin tí
pero tan llena de tu presencia
Volví hoy a ver el balancín
donde Ella se sentaba al atardecer
Sabiendo que aunque tu mirada anduviese perdida
Ella estaba en tu alma
Tu mesa vacía de tí
tan llena de tu ausencia
Tu silla oxidada, desnuda de cojín
tu silla que tanto tiempo
anduvo entronizando tu Humanidad
No quieren guardar la silla
no quiereb guardar el balancín
no quieren gusrdar tu mesa...
¿Por qué...? Pregunto extrañado...
Por las noches, cuando ya ha pasado incluso
la hora de las hadas y de las centellas encantadas
volvemos a escuchar el chirriar
de los goznes del balancín
Y junto a ellos el rumor de la pluma sobre el papel
Por las noches no pasa nadie cerca de aquí
pese a ser lugar de paso obligado.
No pasa nadie.
Hay algo, alguna fuerza bendita
que desvía los pasos de los caminantes
para que nada ni nadie
pueda turbar ese momento en que ambos
vuelven a su rincón, a su lugar de ensueño.
Mientras estos sonidos de vida en la noche persistan
ahí estarán esa silla y el balancín
Y esa mesa en la que tantísimo amor nació a la vida
de la mano de su inmenso corazón.
Me acerque a tu mesa
y pasé sobre ella mi mano...
Y te ví y te sentí y te viví...
Y gocé fugazmente de tu sonrisa y de tu maravillosa bondad.
Bendito amigo de luz
me lo diste todo en vida
Y aún hoy en vuestra ausencia
me has dado la dicha de saber con toda certeza
que existe una hermosa vida más allá del Final...
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